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sábado, 3 de noviembre de 2012

Sin vuelta a atrás ( 7 1/2 noticies 26/10/2012)


Esta semana esta siendo bastante dura para algunos políticos muy conocidos en nuestra ciudad, siendo uno de ellos el ex-alcalde socialista de Gandia, José Manuel Orengo y sin olvidarnos de su primo ahora diputado en las cortes, Alfred Boix.
El martes nuestro alcalde Arturo Torró, presentó una denuncia penal ante los juzgados por el caso Innova contra las personas anteriormente mencionadas, al considerar que han podido incurrir en los delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación y contra la hacienda pública por fraude de subvenciones.
Estos dos nombres son los mas nombrados por los diferentes medios de comunicación local y provincial, llegando incluso a algún que otro periódico nacional. Su afán de protagonismo por fin ha dado sus frutos, ya que les han comparado con el caso Malaya, tan conocido por todos.
Todo esto viene dado, porque en el año 2008 se destinó una subvención de 5,1 millones de euros desde el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, que iban destinados a financiar un proyecto de gran importancia para el desarrollo de nuestra ciudad y el avance de las nuevas tecnologías e investigación.
Pero ese dinero nunca llegó para tal ansiado proyecto, sinos mas bien para crear un boceto que tuvimos que pagar al arquitecto Peter Eisenman 320.000 euros por diseñarlo. A la empresa Iniciatives Publiques de Gandia se le pagó alrededor de 3,4 millones de euros para la compra de terrenos y no para lo que se acordó con esta empresa, que era la de redactar el proyecto del edificio, construirlo y equiparlo, cosa que no ha ocurrido.
También en esta denuncia se han incluido mas nombres conocidos, como Fernando Mut, quien contrató a tan prestigioso arquitecto, Liduvina gil, a la que su propio partido se quiere quitar de encima, a Josep Miquel Moya, Nestor Novell, Jose Ramon Pérez-Gea, Ciro Palmer y todas aquellas personas que hayan intervenido.
Y yo me pregunto, después de dejar a nuestra ciudad en una de las más endeudadas de toda España, de desviar el dinero público a otros fines, de gastarse el dinero en barras de bar, con viajes a Nueva York, camarotes de cruceros vacíos, publicidad partidista, entrenamientos de adelgazar, ¿como es posible que su líder Ximo Puig confíe en ellos?
Con razón han sido unas elecciones devastadoras para los de la izquierda española, con políticos corruptos y mentirosos la gente no confía en ellos, no los quiere en sus filas ni listas.
Esta vez si que no tienen vuelta atrás para remediar todos esos derroches de dinero y las mentiras predicadas a todos los gandienses en sus discursos de buenos gestores, pero si les queda una oportunidad, levantarse de las sillas que calientan y dimitir honorablemente antes de que se sumerjan en un sinfín de juicios y quebraderos de cabeza.